Inventos

El comienzo de la Era Tecnológica se caracterizó precisamente por los numerosos inventos que se realizaron. 

Qué condiciones se dieron para ello, etc.

https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Inventos_del_siglo_XIX 

LOCOMOTORA

RICHARD TREVITHICK / 1804


FOTOGRAFÍA

JOSEPH NICÉPHORE NIEPCE / 1826


ALFABETO BRAILLE

LOUIS BRAILLE / 1825

Desde 1825, cuando Louis Braille ideó su sistema de puntos en relieve, las personas ciegas han contado con una herramienta válida y eficaz para leer, escribir, componer o dedicarse a la informática.

Con el braille pueden representarse las letras, los signos de puntuación, los números, la grafía científica, los símbolos matemáticos, la música, etc. El braille suele consistir en celdas de seis puntos en relieve, organizados como una matriz de tres filas por dos columnas, que convencionalmente se numeran de arriba abajo y de izquierda a derecha.

Existen signografías braille para representar taquigrafía (generado con una máquina que marca los puntos sobre una cinta de papel) y para representar notaciones matemáticas, también llamado Código Matemático Unificado, y musicales. Con la introducción de la informática, el braille se amplió a un código de ocho puntos, de tal manera que una letra individual puede ser codificada con una sola celda, pudiendo representar una celda cualquier carácter ASCII. Las 256 combinaciones posibles de los ocho puntos están codificadas según el estándar Unicode.


PULPA DE CELULOSA

Friedrich Gottlob Keller / 1845 aprox.

En el siglo XVIII, la materia prima principal para el papel era la fibra vegetal como la de lino textil, pero una escasez de fibras vegetales hizo que se experimentara con nuevos materiales. Alrededor de 1845, el maquinista e inventor alemán Friedrich Gottlob Keller logró en forma exitosa la producción de pulpa de celulosa triturando madera en presencia de agua. 

Las posteriores investigaciones del químico estadounidense Benjamin Chew Tilghman, quien logró en 1867 una patente por el uso de bisulfito de calcio en el proceso de obtención de pulpa, y de su colega alemán Carl Ferdinand Dahl en 1887, con la invención del proceso Kraft, permitieron la mejora del proceso. Esto permitió un gran abaratamiento del papel, lo que redundó en un aumento de la circulación de revistas de bajo costo, conocidas en idioma inglés como pulps. 


ANESTESIA

WILLIAM MORTON / 1846


MÁQUINA DE COSER

ELÍAS HOWE / 1846

Bartolomé Thimonnier, un sastre francés de modestos recursos económicos, inventó, en 1830, una máquina de coser que se asemejaba aun más al modelo actual, y que empezó a tener éxito en Francia. Sin embargo, un grupo de obreros, temerosos de que la máquina los dejara sin trabajo, destruyeron el taller y las máquinas, muriendo éste en la pobreza. 

Mientras tanto, el norteamericano Gualterio Hunt inventó una máquina de coser que tenía una aguja curva, con el ojo en la punta. Esta aguja hacía pasar un hilo a través de la tela para formar un lazo. Por éste pasaba un segundo hilo con el que se formaba una costura de cadeneta. El segundo hilo era llevado por una lanzadera, como en las máquinas modernas. Hunt no logró obtener una patente.

El honor de haber patentado, en 1846, la primera máquina de coser que realmente se utilizó le corresponde al norteamericano Elías Howe. Isaac M. Singer obtuvo una patente sobre su máquina de coser en 1851. No obstante, Howe defendió con éxito su prioridad y obtuvo el pago de derechos de invención sobre casi todos los tipos de máquinas de coser utilizados en aquella época.

En 1850 Alíen B. Wilson patentó un tipo diferente de máquina. Hacía ésta uso de un gancho giratorio oscilante para coger el hilo superior, en lugar de la lanzadera deslizante que se usó primero.

En 1856 Jacobo Gibbs inventó una máquina que podía usar un solo hilo, formando una costura de cadeneta.


ASCENSOR

ELISHA OTIS GRAVE / 1851

En 1851, Waterman inventó el primer prototipo de montacargas. Se trataba de una simple plataforma unida a un cable, para subir y bajar mercancías y personas. 

A medida que se fueron construyendo edificios más altos, la gente se sintió menos inclinada a subir escaleras largas. Los grandes almacenes comenzaron a prosperar, y surgió la necesidad de un aparato que trasladara a los clientes de un piso a otro con mínimo esfuerzo.

El montacargas inspiró al estadounidense de Vermont, Elisha G. Otis, para inventar un elevador con un sistema dentado, que permitía amortiguar la caída del mismo en caso de que se cortara el cable de sustento. Fue la primera demostración de un sistema de seguridad para elevadores de pasajeros.

Por extraño que parezca, el talento de Elisha Otis como diseñador se descubrió mientras trabajaba como maestro mecánico en una fábrica de armazones de camas de Albany (estado de Nueva York). Inventó varios dispositivos que ahorraban trabajo y por eso fue enviado a Yonkers (Nueva York), donde podría utilizarse mejor su aptitud. Allí diseñó y construyó este primer ascensor con mecanismo automático de seguridad en caso de que hubiera alguna avería en el cable. 

En 1853 ya había establecido su propio negocio para fabricar ascensores, la compañía Otis Elevator Company, que aún existe en la actualidad y es la mayor compañía de ascensores del mundo ya que ha instalado 2,5 millones de elevadores y escaleras mecánicas por todo el planeta. Al año siguiente Otis demostró este invento en una exposición que se llevó a cabo en Nueva York.

El 30 de agosto de 1957 se aplicó un sistema de puertas automáticas en los ascensores de pasajeros, lo que permitió prescindir de puertas articuladas manualmente.


MOTOR DE COMBUSTIÓN INTERNA

BARSANTI Y MATTEUCCI / 1853

La invención se puede remontar a dos italianos: el padre Eugenio Barsanti, un sacerdote escolapio, y Felice Matteucci, ingeniero hidráulico y mecánico, que ya en 1853 detallaron documentos de operación y construcción y patentes pendientes en varios países europeos como Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania.

Los primeros prototipos carecían de la fase de compresión; es decir, la fase de succión terminaba prematuramente con el cierre de la válvula de admisión antes de que el pistón llegase a la mitad, lo que provocaba que la chispa que generaba la combustión que empuja la carrera del pistón fuese débil. Como consecuencia el funcionamiento de estos primeros motores era deficiente. Fue la fase de compresión la que dio una eficiencia significativa al motor de combustión interna, que lograría el reemplazo definitivo de los motores a vapor e impulsaría el desarrollo de los automóviles, ya que lograba desarrollar una potencia igual o mayor en dimensiones considerablemente mucho más reducidas.

Las primeras aplicaciones prácticas de los motores de combustión interna fueron los motores fuera de borda. Esto fue debido a que el principal impedimento para la aplicación práctica del motor de combustión interna en vehículos terrestres era el hecho de que, a diferencia de la máquina de vapor, no podía comenzar desde parado. Los motores marinos no sufren este problema, ya que las hélices están libres de un momento de inercia significativo.

El motor tal como lo conocemos hoy fue desarrollado por el alemán Nikolaus Otto, quien en 1886 patentó el diseño de un motor de combustión interna a cuatro tiempos, basado en los estudios del inventor francés Alphonse Beau de Rochas de 1862, que a su vez se basó en el modelo de combustión interna de Barsanti y Matteucci.


LÁMPARA INCANDESCENTE

HEINRICH GÖBEL / 1854


TELÉFONO

ANTONIO MEUCI / 1854

En 1854 Meucci construyó un aparato para conectar su oficina (en la planta baja de su casa) con su dormitorio (ubicado en el segundo piso), debido a que su esposa estaba inmovilizada por el reumatismo. Sin embargo, Meucci carecía del dinero suficiente para patentar su invento, aunque sí patentó otros inventos que él creía más rentables, como un filtro económico para la depuración del agua y el uso de la parafina en la fabricación de velas (que hasta ese momento se fabricaban con grasa de animales, muy contaminantes y sucias).

En 1860 Antonio Meucci hizo público su invento, el teletrófono. En una demostración pública, la voz de un cantante se trasmitió a una considerable distancia. La prensa italiana de Nueva York publicó una descripción del invento y un tal Sr. Bendelari se llevó a Italia una copia del prototipo y la documentación necesaria para producirlo allí, pero no se volvió a saber de él, como tampoco se materializó ninguna de las ofertas que surgieron tras la demostración.

Consciente de que alguien podía robarle la patente, pero incapaz de reunir los 250 dólares (unos 7900 dólares de 2016)7​ que costaba la patente definitiva, tuvo que conformarse con un cáveat ('aviso', trámite preliminar de presentación de documentación para la patente, con vigencia de un año) que registró el 28 de diciembre de 1871 y que pudo permitirse renovar ―por 10 dólares (314 dólares de 2016)―7​8​ solo en 1872 y 1873.

En cuanto tuvo el acuse de recibo de la Oficina de Patentes volvió a intentar demostrar el potencial de su invento. Para ello ofreció una demostración del «telégrafo parlante» a un empresario llamado Edward B. Grant, vicepresidente de una filial de la Western Union Telegraph Company. Cada vez que Meucci trataba de avanzar se le decía que no había hueco para su demostración, así que a los dos años, Meucci pidió que le devolvieran su material, a lo que le contestaron que se había perdido.

En 1876, Alexander Graham Bell registró una patente que realmente no describía el teléfono, pero lo mencionaba como tal.10​ Cuando Meucci ―que vivía cerca de Nueva York― se enteró, pidió a un abogado que reclamara ante la Oficina de Patentes de los Estados Unidos en Washington, algo que nunca sucedió. Una investigación posterior puso en evidencia un delito de prevaricación por parte de algunos empleados de la Oficina de Patentes sobornados por la compañía de Bell. En un litigio posterior entre la empresa Bell Telephone Company (creada en 1877) y Western Union, afloró que existía un acuerdo por el cual Bell pagaría a la Western Union un 20 % de los beneficios derivados de la comercialización de su invento durante 17 años.

A pesar de que el Gobierno de Estados Unidos inició acciones legales por fraude contra la patente de Alexander Graham Bell, el proceso embarrancó en el arenal de los recursos por los abogados de Bell, hasta cerrarse en 1889 debido a la muerte de Meucci, que falleció pobre y amargado y jamás vio la gloria y el reconocimiento de su talento, el cual chocó con su escaso conocimiento del inglés y su poca desenvoltura ante las artimañas legales y los ingentes intereses económicos de las grandes corporaciones de Estados Unidos.

El 11 de junio de 2002, el Boletín Oficial de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos publicó la Resolución n.º 269, por la que se honra la vida y el trabajo del inventor italiano. En la misma se reconoce que fue Antonio Meucci en vez de Alexander Graham Bell quien inventó el teléfono. Reconoció además que Meucci demostró y publicó su invento en 1860 y concluye con un reconocimiento a su autoría en dicha invención.

El teléfono es un dispositivo de telecomunicación diseñado para transmitir conversaciones por medio de señales eléctricas. Este aparato está formado por dos circuitos funcionando juntos: el circuito de conversación, que es la parte analógica, y el circuito de marcación, que se encarga de la marcación y llamada. Tanto las señales de voz como las de marcación y llamada, así como la alimentación, comparten el mismo par de hilos. Es una línea equilibrada de 600O de impedancia (línea de transmisión eléctrica) y lo más llamativo es que las señales procedentes del teléfono y las que se dirigen a él viajan por ella simultáneamente. Surgió de experimentos basados en el telégrafo. 


SUBMARINO

NARCISO MONTURIOL / 1859


BICICLETA

PIERRE MICHAUX / 1861

Tuvo origen en un invento dado a conocer en Inglaterra, en 1818, por el barón Drais de Sauerbronn, de nacionalidad alemana. El vehículo que éste introdujo recibió el nombre de draisiana. Se trataba del perfeccionamiento del invento de un fotógrafo francés, José Nicéforo Niepce, y es sin duda la verdadera precursora de la bicicleta moderna. Las dos ruedas de la draisiana se hallaban conectadas por una pieza de madera. El ciclista descansaba parte de su peso en un soporte de madera que había delante, y avanzaba impulsándose en el suelo alternadamente con ambos pies. Se guiaba el aparato con el manubrio de la rueda delantera, que estaba provista de un eje en pivote. Era un artículo costoso y, aunque se puso de moda entre las personas elegantes y amigas de novedades, no estaba al alcance de las de recursos limitados. El interés por dicha máquina se extendió por toda Europa, mas poco después quedó olvidada.

En el año de 1840, un escocés llamado Kirkpatrick Macmillan obtuvo una draisiana y le puso cigüeñas en el eje de la rueda trasera conectadas mediante varillas de transmisión con los pedales del frente. Macmillan fue arrestado por conducir su vehículo con "vertiginosa velocidad" por los caminos y su invento no tuvo repercusiones.

En el año de 1868 se comenzó a llamarlo biciclo. Posteriormente se adoptó el término bicicleta. En 1865 el francés Pedro Lallement puso cigüeñas y pedales en la rueda anterior de un velocípedo muy similar a la draisiana.

Poco después apareció la bicicleta llamada ordinaria, cuya rueda delantera, originalmente del mismo tamaño que la rueda posterior, se hizo más y más grande. Esto significaba que con una vuelta de los pedales, fijos al eje de dicha rueda, el avance de la bicicleta era mucho mayor. En algunos modelos el diámetro de la rueda del frente era de 1,50 m. o más, mientras que el de la trasera era sólo de unos 30 cms. El ciclista se hallaba encaramado en un asiento alto, instalado sobre la rueda delantera, y salía a menudo disparado por encima del manubrio. Esto se debía al poco peso de la rueda trasera, que no era suficiente para dar estabilidad del vehículo.

Con la aspiración de hacer menos peligroso el ciclismo se construyó en los Estados Unidos una bicicleta a la que se llamó Star. La propulsión se ejercía por medio de una rueda trasera de gran tamaño, mientras la delantera era pequeña y se empleaba únicamente para darle dirección. Con todo, no desaparecieron totalmente los peligros hasta fabricarse en 1885 la llamada bicicleta de seguridad, en la que las dos ruedas eran del mismo tamaño y el sillín estaba situado ligeramente hacia adelante con relación a la rueda posterior. Los pedales se hallaban unidos al cuadro de un modo apropiado y la fuerza se trasmitía de los pedales a la rueda trasera por medio de una serie de dientes y de una cadena. Mediante el aumento del diámetro de la rueda dentada de los pedales, de manera que excediera al correspondiente a la rueda de la cadena instalada en la rueda trasera de la bicicleta, se logró que ésta avanzara con cada vuelta de los pedales tanto como si se contara con una enorme rueda delantera.

A estos cambios básicos siguieron rápidamente otros: en 1888, J. B. Dunlop, cirujano irlandés, obtuvo la patente de llantas neumáticas. Es interesante observar que varias invenciones hechas para mejorar la bicicleta contribuyeron a hacer posible el automóvil. Entre estos inventos se cuentan los engranajes variables, la rueda libre y el freno de pedal.

También se hizo popular la bicicleta tándem, con dos o más sillines, uno detrás del otro, en que se sentaban varias personas y pedaleaban a la vez.

El ciclismo no tardó en convertirse en el deporte favorito de todas las clases sociales.En todas partes se fundaron clubes de ciclismo y se organizaron diversas competencias.

En 1900, E. Hale estableció un récord de resistencia al recorrer 52.286 kms. en 313 días. Y un ciclista francés, en 1928, recorrió en una prueba, realizada en París, 124 kms.


TELEDIRIGIBLE

SOLOMON ANDREWS / 1863


TERMÓMETRO CLÍNICO

THOMAS CLIFFORD ALLBUTT / 1866


DINAMITA

ALFRED NOBEL / 1866

La nitroglicerina había sido descubierta en 1847 por el químico italiano Ascanio Sobrero, pero se trata de un líquido muy sensible a los golpes, que hace muy difícil su manejo y por lo que provocaba muy a menudo graves accidentes por ser demasiado inestable y difícil de manipular y de transportar para la guerra y muy peligroso para aplicaciones civiles. 

En 1864 una explosión de nitroglicerina mató a cinco personas, entre ellas al hermano pequeño de Nobel. A raíz de esta tragedia se concentró en la tarea de conseguir un método para manipular con seguridad la nitroglicerina, que a mediados del siglo XIX era el explosivo más utilizado.

En 1866 Nobel consiguió fabricar la dinamita, mezclando la nitroglicerina con un material absorbente (la tierra de diatomeas) y así obtuvo un polvo que se podía percutir e, incluso, quemar al aire libre sin que explotara. Sólo explotaba cuando se utilizaban detonadores eléctricos o químicos. Así nació la dinamita, un explosivo más estable y manejable que la nitroglicerina. La patentó en 1867 y sustituyó rápidamente a la nitroglicerina para aplicaciones industriales, minería, y armamento. Desempeña un papel muy importante en trabajos como la excavación de montañas, la construcción de carreteras, demoliciones y en general cualquier obra pública que requiera el movimiento de masas rocosas.

Se utilizó para el desarrollo y fabricación de ingenios bélicos provocando numerosas muertes y gran destrucción en las zonas de conflicto. Nobel, para contrarrestar sus efectos negativos aunque de modo simbólico, instituyó el premio que lleva su nombre expresamente referido a la paz.

En 1884, Alfred Nobel patentó un método para la destilación continua del petróleo y en 1887 fabricó la Balistita, una mezcla de nitroglicerina y nitrocelulosa, consiguiendo un gran explosivo sin humo. 


MOTOCICLETA

SYLVESTER HOWARD ROPER / 1867

El estadounidense Sylvester Howard Roper (1823-1896) inventó un motor de cilindros a vapor (accionado por carbón) en 1867. Esta puede ser considerada la primera motocicleta, si se permite que la descripción de una motocicleta incluya un motor a vapor.

Wilhelm Maybach y Gottlieb Daimler construyeron una moto con cuadro y cuatro ruedas de madera y motor de combustión interna en 1885. Su velocidad era de 18 km/h y el motor desarrollaba 0,5 caballos.

Gottlieb Daimler usó un nuevo motor inventado por el ingeniero Nikolaus August Otto; el primer motor de combustión interna de cuatro tiempos en 1876. Lo llamó «Motor de Ciclo Otto» y, tan pronto como lo completó, Daimler (antiguo empleado de Otto) lo convirtió en una motocicleta que algunos historiadores consideran la primera de la historia.​ 

En 1894 Hildebrand y Wolfmüller presentan en Múnich la primera motocicleta que fue fabricada en serie y con claros fines comerciales. La Hildebrand y Wolfmüller se mantuvo en producción hasta 1897. 

​Los hermanos rusos Eugéne y Michel Werner afincados en París montaron un motor en una bicicleta. El modelo inicial con el motor sobre la rueda delantera se comenzó a fabricar en 1894.

En 1902 se inventó el Scooter (proviene del inglés scooter), también conocido como auto sillón, por el francés Georges Gauthier. La scooter es un vehículo de dos ruedas, biciclo, provisto de un salpicadero de protección. Fue fabricada en 1914. Tuvo una gran popularidad, sobre todo entre los jóvenes. Incorpora dos ruedas de poco diámetro y un cuadro abierto que permite al conductor estar sentado en vez de a horcajadas. También tiene una carrocería que protege todos los mecanismos, y ofrece algún pequeño espacio de almacenaje de objetos pequeños y de una rueda de recambio. Son vehículos urbanos, aunque también se pueden hacer viajes largos. Lo que destaca en este tipo de transporte es la comodidad del manejo y facilidad de conducción, y no el desarrollo de grandes velocidades.

En 1910 apareció el sidecar, un carro con una rueda lateral que se une a un lado de la motocicleta. Consta de un bastidor (de una sola rueda) y de una carrocería que protege al pasajero. La motocicleta que lo arrastra, se convierte en un vehículo de tres ruedas y su conducción se controla mediante el giro del manillar, al no poder ejecutarse la basculación. Ya había aparecido años antes, pero en bicicletas y con la proliferación de los vehículos llamados «utilitarios», además de la prohibición de su fabricación por los gobiernos recientemente, ha desaparecido prácticamente de la circulación.

Después de volver de la Segunda Guerra Mundial (1945), los soldados estadounidenses parecían descontentos con las motocicletas que eran construidas por Harley-Davidson e Indian. Las motos que habían montado en Europa eran más ligeras y más divertidas de conducir. Estos veteranos comenzaron a reunirse con otros ex-soldados para volver a vivir algo de la camaradería que habían sentido en el servicio y se dieron cuenta que sus motocicletas necesitaban los cambios que Harley no les proporcionaba. Así nació la Motocicleta custom.


MÁQUINA DE ESCRIBIR

CHRISTOPHER SHOLES / 1872

Tras diversos intentos por parte de diferentes inventores, la primera máquina de escribir práctica y que se podía fabricar en gran escala fue la obra de tres inventores americanos: Cristóbal L. Sholes, Samuel W. Soule y Carlos Glidden. Sholes, con la ayuda personal y financiera de Santiago Densmore, perfeccionó su máquina de escribir hasta que en 1878 adquirió ésta un valor comercial.

Esta máquina presentaba la mayoría de los principios de la máquina moderna. Usaba un juego de barras de tipo montado en un eje sobre un anillo horizontal, accionadas por palancas conectadas por varillas con las palancas del teclado. El papel se insertaba alrededor de un cilindro de caucho y los tipos golpeaban en una cinta entintada para marcar las letras en el papel. Esta máquina tenía carretes reversibles para la cinta, así como un carro movible, que se podía devolver a su lugar al terminar de escribir un renglón. Un defecto de esta máquina, dotada sólo de letras mayúsculas, era que el cilindro estaba situado en forma tal, que el mecanógrafo no podía ver lo que estaba escribiendo.

Invenciones posteriores aportaron la tecla de cambio de mayúsculas, mediante la cual cada una de las barras podía llevar la letra correspondiente tanto en caracteres mayores como en menores. Para usar una u otra bastaba elevar o bajar el cilindro.

Francisco Wagner patentó en 1896 la primera máquina de escribir de acción frontal y visible que resultó satisfactoria, pues resolvió las dificultades de funcionamiento que presentaban las anteriores. La introducción de esta máquina estaba destinada a revolucionar por completo la industria de las máquinas de escribir.


FONÓGRAFO

THOMAS ALVA EDISON / 1878

Fue el primer dispositivo más común para grabar y reproducir sonidos desde la década de 1870 hasta la década de 1880 cuando se generalizó el uso del gramófono.

Las formas de onda de vibración del sonido se registran como las desviaciones físicas correspondientes de una ranura en espiral grabada o impresa en la superficie de un cilindro o disco giratorio, denominado "registro". Para recrear el sonido, la superficie se gira de manera similar, mientras que un lápiz de reproducción rastrea la ranura y, por lo tanto, vibra, reproduciendo muy débilmente el sonido grabado. En los primeros fonógrafos acústicos, el lápiz vibraba un diafragma que producía ondas de sonido que se acoplaban al aire libre a través de un cuerno que se quemaba, o directamente a los oídos del oyente a través de auriculares de tipo estetoscopio. 

Mientras que otros inventores producían dispositivos que pudieran grabar, el fonógrafo de Edison fue el primero en reproducir el sonido grabado. 


PASTILLA DE JABÓN

WILLIAM HESKETH LEVER / 1884


AUTOMÓVIL

KARL BENZ / 1885


LAVAVAJILLAS

JOSEPHINE COCHRANE / 1886

Las primeras noticias de un aparato mecánico para lavar platos son de una patente de 1850 de Joel Houghton para un aparato accionado manualmente.

Los lavavajillas modernos proceden del invento de 1886 de Josephine Cochrane, también manual, que presentó en la Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893. Josephine era bastante rica y era la nieta de John Fitch, el inventor del barco de vapor. Ella nunca lavaba los platos pero lo inventó para que su servicio no dañara su vajilla de porcelana china.

Los modelos empalmados permanentemente a una instalación suministro de agua llegaron en los años 1920 y los elementos de secado fueron agregados en 1940. La adopción del electrodoméstico se hizo primero en establecimientos -bares y restaurantes- pero a partir de los años 1970 se popularizó también en los hogares.


GRAMÓFONO

EMILE BERLINER / 1888

Fue el primer sistema de grabación y reproducción de sonido que utilizó un disco plano, a diferencia del fonógrafo que grababa sobre un cilindro. Fue el resultado de una serie de mejoras del fonógrafo de Thomas Alva Edison. Este último, a pesar de ser el primero en grabar, estaba muy limitado, pues no permitía hacer una producción masiva, y, por lo tanto, los músicos tenían que repetir varias veces la pieza para poder producir diferentes ejemplares. Es por eso que el gramófono tuvo tanto éxito. Era menos costoso de producir, tenía un mecanismo más sencillo, reunía todas las características de su precursor y las mejoraba, ya que facilitaba la duplicación en masa a partir de un mismo molde.

En el año 1901 Emilio Berliner formó una compañía para distribuirlos, la Victor Talking Machine, comenzando una guerra por el mercado entre Edison y Berliner. 

Así mismo fue el dispositivo más común para reproducir sonido grabado desde la década de 1890 hasta mediados de la década de 1950, cuando apareció el disco de vinilo a 33 RPM. 

El gramófono fue patentado por Emile Berliner en 1887. 


MAQUINILLA DE AFEITAR

KING CAMP GILLETTE / FINALES SIGLO XIX

Antes de que se inventaran las maquinillas, los hombres usaban las navajas de afeitar o barberas. Estas navajas aún se usan y fabrican hoy en día en varios países, aunque no son muy populares, pues su uso correcto requiere una mano diestra y mayor cuidado.

Las maquinillas que proporcionaban protección durante el afeitado ya se habían fabricado a mediados del siglo XIX, pero aún usaban una navaja forjada. La primera verdadera maquinilla de afeitar la inventaron los hermanos Kampfe en 1888. Esta maquinilla se caracterizaba por proteger la cuchilla del contacto excesivo con la piel. Sin embargo, sólo usaba una cuchilla que tenía que ser retirada para después afilarse. 

La primera maquinilla de afeitar que realmente proporcionaba seguridad y protección durante el afeitado fue inventada por el estadounidense King Camp Gillette a finales del siglo XIX. Era un hombre viajero, que se afeitaba a diario y ponía en peligro su rostro cuando se afeitaba en el trepidante lavabo de un tren. Gillette, mientras trabajaba para una empresa fabricante de tapones de botellas, tuvo la idea de fabricar un producto que fuera usado pocas veces y tuviera que ser desechado. Las navajas de afeitar de ese entonces eran caras y requerían afilado constante; una cuchilla de afeitar que se desechara al perder su filo se convertiría en una necesidad a la vez de ser un negocio muy lucrativo.

Gillette mejoró los diseños de los hermanos Kampfe e introdujo la nueva cuchilla de afeitar altamente lucrativa. Para vender su producto, el 28 de septiembre de 1901 Gillette fundó la American Safety Razor Company, que en julio de 1902 pasó a ser Gillette Safety Razor Company. Estas antiguas maquinillas de afeitar utilizan una sola cuchilla, en contraste con las maquinillas modernas multihoja.


AVIÓN

CLÉMENT ADER / 1890


MOTOR DIÉSEL

RUDOLF DIÉSEL / 1893

Fue inventado en 1893 por el ingeniero alemán Rudolf Diesel, empleado de la firma MAN, que por aquellos años ya estaba en la producción de motores y vehículos de carga de rango pesado.

Rudolf Diesel estudiaba los motores de alto rendimiento térmico, con el uso de combustibles alternativos en los motores de combustión interna para reemplazar a los viejos motores de vapor que eran poco eficientes, muy pesados y costosos. Su invento le costó muy caro: sufrió un accidente que les provocó lesiones a él y a sus colaboradores, y que casi le costó la vida a causa de la explosión de uno de sus motores experimentales.

Durante años Diesel trabajó para poder utilizar otros combustibles diferentes a la gasolina, basados en principios de los motores de compresión sin ignición por chispa, cuyos orígenes se remontan a la máquina de vapor y que poseen una mayor prestación. Así fue como en 1897 MAN produjo el primer motor conforme a los estudios de Rudolf Diesel, encontrando para su funcionamiento un combustible poco volátil, que por aquellos años era muy utilizado, el llamado aceite liviano, más conocido como fueloil, que se utilizaba para alumbrar las lámparas de la calle.


CINEMATÓGRAFO

HERMANOS LUMIÈRE / 1894


RAYOS X

WILHELM CONRAD RÖNTGEN / 1895

La historia de los rayos X comienza con los experimentos del científico británico William Crookes, que investigó en el siglo XIX los efectos de ciertos gases al aplicarles descargas de energía. Estos experimentos se desarrollaban en un tubo vacío y electrodos para generar corrientes de alto voltaje. Él lo llamó tubo de Crookes. Este tubo, al estar cerca de placas fotográficas, generaba en las mismas algunas imágenes borrosas.

Nikola Tesla, en 1887, comenzó a estudiar este efecto creado por medio de los tubos de Crookes. Una de las consecuencias de su investigación fue advertir a la comunidad científica el peligro para los organismos biológicos que supone la exposición a estas radiaciones.

El físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X en 1895, mientras experimentaba con los tubos de Hittorff-Crookes y la bobina de Ruhmkorff para investigar la fluorescencia violeta que producían los rayos catódicos. Tras cubrir el tubo con un cartón negro para eliminar la luz visible, observó un débil resplandor amarillo-verdoso proveniente de una pantalla con una capa de platino-cianuro de bario, que desaparecía al apagar el tubo. Determinó que los rayos creaban una radiación muy penetrante, pero invisible, que atravesaba grandes espesores de papel e incluso metales poco densos. Usó placas fotográficas para demostrar que los objetos eran más o menos transparentes a los rayos X dependiendo de su espesor y realizó la primera radiografía humana, usando la mano de su mujer. Los llamó "rayos incógnita", o "rayos X" porque no sabía qué eran, solo que eran generados por los rayos catódicos al chocar contra ciertos materiales. Pese a los descubrimientos posteriores sobre la naturaleza del fenómeno, se decidió que conservaran ese nombre.​ En Europa Central y Europa del Este, los rayos se llaman rayos Röntgen (en alemán: Röntgenstrahlen).

La noticia del descubrimiento de los rayos X se divulgó con mucha rapidez en el mundo. Röntgen fue objeto de múltiples reconocimientos: el emperador Guillermo II de Alemania le concedió la Orden de la Corona y fue premiado con la Medalla Rumford de la Real Sociedad de Londres en 1896, con la medalla Barnard de la Universidad de Columbia y con el premio Nobel de Física en 1901.


ESCALERA MECÁNICA

JESSE RENO / 1897

Es un dispositivo de transporte, que consiste en una escalera inclinada, cuyos escalones se mueven hacia arriba o hacia abajo. Fue inventada por Jesse Reno en Nueva York. 

Unos meses después de la aprobación de la patente de Reno, George A. Wheeler patentó sus ideas para una escalera móvil más reconocible, aunque nunca se construyó. 

Las patentes de Wheeler fueron compradas por Charles Seeberger; quien desarrolló aún más las ideas de Wheeler y que junto con Otis Elevator Company (el de los ascensores), usaron las mejores ideas de Reno y de Seeberger, dando como resultado la creación de la escalera mecánica moderna. 


LINTERNA ELÉCTRICA

DAVID MISELL / 1899

En 1887 se inventó la primera batería de células secas. A diferencia de las baterías anteriores, utilizaban un electrolito de pasta en lugar de un líquido y eran las primeras baterías para los dispositivos eléctricos portátiles, ya que no se derraman ni se rompen fácilmente y funcionan con cualquier orientación. Las primeras baterías secas producidas en masa llegaron en 1896, y la invención de las luces eléctricas portátiles siguió pronto. Las luces eléctricas portátiles manuales ofrecían muchas ventajas en conveniencia y seguridad sobre las antorchas, las velas y las linternas (de combustión). La lámpara eléctrica era inodora, sin humo y emitía menos calor que la iluminación de combustión. Se podía encender y apagar al instante, y evitar el riesgo de incendio.

El 10 de enero de 1899, el inventor británico David Misell obtuvo la patente de Estados Unidos U.S. n.º 617.592, asignada a la American Electrical Novelty and Manufacturing Company. Este "dispositivo eléctrico" diseñado por Misell estaba alimentado por pilas "D" dispuestas en un tubo de papel con la bombilla y un reflector de latón áspero al final. La compañía donó algunos de estos dispositivos a la Policía de la ciudad de Nueva York, quienes respondieron favorablemente.


ASPIRINA

FÉLIX HOFFMAN / 1899